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Flanqueada por José Mujica, Fernando Lugo, Evo Morales, Sebastián Piñera, Lula da Silva, Hugo Chávez y Rafael Correa, Cristina Fernández de Kirchner agradeció “la alegría” de la gente y resaltó que “estamos mejor que hace cien años”.

Por Nora Veiras Página 12


“Queríamos un Bicentenario diferente. Un Bicentenario popular con el pueblo en las calles. Hace apenas veintisiete años que tenemos una democracia continuada. Agradezco el patriotismo, la alegría con que millones han salido a las calles a festejar, a reír, a compartir”, dijo la presidenta Cristina Fernández de Kirchner al inaugurar la Galería de los Patriotas Latinoamericanos acompañada por sus pares de Uruguay, Brasil, Paraguay, Bolivia, Chile, Venezuela y Ecuador. Los retratos de Ernesto “Che” Guevara, Juan Domingo Perón, Evita, Salvador Allende, Hipólito Yrigoyen y José Martí, entronizados en la Casa Rosada, reflejaban que otra historia se está escribiendo. En las calles, millones –literalmente– participaban en una procesión pagana para conmemorar los doscientos años de la Revolución de Mayo. Lejos habían quedado en el recuerdo de un día inolvidable los dos Tedéum cuando entrada la noche los presidentes disfrutaban del magnífico “Desfile de los 200 años” antes de asistir a la cena en la Rosada.

Flanqueada por un óleo de Perón, con sus brazos en alto, la imagen del día que dijo: “Me llevo en mis oídos la más maravillosa música que es la voz del pueblo argentino” y la foto de Allende en su recorrida de asunción, la Presidenta recordó que ayer se cumplieron también siete años de la asunción del kirchnerismo. Destacó que “nuestros pueblos están mejor que hace cien años. El Centenario se festejó bajo estado de sitio, no existían los derechos sociales, era delito la actividad sindical, no se podía elegir libremente a nuestros gobernantes”. En un mensaje a la oposición, remarcó que “pudimos cumplir estos doscientos años con la más absoluta democracia de la que se tenga memoria” y advirtió: “seguramente nos equivocaremos, cometeremos errores, también tendremos aciertos, pero todos saben, aun los que no están de acuerdo con nosotros, que no tomaríamos ninguna decisión en contra de los intereses del pueblo”.

De a poquito

La Casa Rosada estaba de fiesta. Todos los detalles habían sido cuidados hasta la perfección. La prensa sólo podía observar desde un balcón del primer piso cómo se iba llenando la Galería de los Patriotas. En la sala principal, ciento cincuenta y seis invitados compartirían la cercanía con los presidentes Evo Morales (Bolivia), Hugo Chávez (Venezuela), José “Pepe” Mujica (Uruguay), Rafael Correa (Ecuador), Fernando Lugo (Paraguay) Sebastián Piñera (Chile), Lula da Silva (Brasil), y con los ex presidentes Martín Torrijos (Panamá) y Manuel “Mel” Zelaya, destituido por un golpe cívico-militar el 28 de junio del año pasado.

El diputado socialista Jorge Rivas, en silla de ruedas desde que en un asalto violento lo golpearon en la cabeza, fue uno de los primeros en llegar. Martín Sabbatella, ex intendente de Morón y también diputado, estuvo también entre los tempraneros. El filósofo Ricardo Forster y el gobernador de Mendoza Celso Jaque integraron la avanzada. Los ministros del Ejecutivo llegaron casi todos en hilera. Los diputados radicales Juan Carlos Marino y Ricardo Alfonsín fueron ubicados en la primera fila junto al presidente de la Corte Suprema de Justicia, Ricardo Lorenzetti, quien se apresuró a mirar el cartelito para ver a quién le sentarían del otro lado: le tocó el presidente de la Cámara de Diputados, Eduardo Fellner.

Mientras la Presidenta y el canciller Jorge Taiana se apostaban al final de la alfombra roja para recibir a los mandatarios extranjeros, los corrillos dejaban entrever afinidades e indiferencias. Los ministros Aníbal Fernández, Carlos Tomada, Amado Boudou y Julio Alak departían en un minigabinete. Mientras la ministra Nilda Garré se abría paso para ir a saludar a Rivas. Los gobernadores de Buenos Aires, Daniel Scioli y de Santa Fe, Hermes Binner, sentados codo a codo no encontraron tema de conversación. Sólo la irrupción para saludarlos de la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, les permitió intercambiar algunas palabras.

El diputado Dante Gullo entró al grito de “¡Alfonsín/Alfonsín!” para saludar a su colega, ocurrencia que no pareció causarle mucha gracia al destinatario. Hebe de Bonafini llegó acompañada por un grupo de Madres una vez que estaban casi todos ubicados. Habían quedado en un segundo salón

junto a Madres-línea Fundadora que también pasaron a la galería principal. Un sacerdote solitario se sentó detrás de los gobernadores. Sólo se acercó a saludarlo la diputada María Laura Leguizamón que pasó luego a otro salón. El embajador en Chile, Ginés González García provocó los gritos del cronista de CQC que intentaba, infructuso, de hacer oír sus ocurrencias desde las alturas. Zelaya y el secretario general de la OEA, Miguel Inzulza, también escucharon los alaridos y levantaron la cabeza: el camarógrafo, por lo menos, había logrado su objetivo.

Entrada triunfal

Ya se habían apoltronado los jefes de las Fuerzas Armadas cuando desde las pantallas de los LCD surgieron las primeras imágenes de los presidentes visitantes. Chávez cosechó los mayores aplausos junto a Correa y Evo. Menos fervor despertaron Lugo, Piñera, Mujica y Lula.

El retrato del Che, tomado por el fotógrafo Alberto Korda, enfrentado al óleo de Evita con la cabellera al viento escoltando a Perón y Allende y acompañados por el obispo salvadoreño Arnulfo Romero, Hipólito Yrigoyen, Getúlio Vargas y Víctor Haya de la Torre, corroboraban la concepción de un Bicentenario diferente. Rostros impensados en la historiografía oficial de América latina hasta hace apenas unos años. Patriotas elegidos por los actuales presidentes latinoamericanos al recibir la invitación de la presidenta argentina.

Cristina Fernández encabezó la entrada a la Galería de los Patriotas y se detuvo a darles un beso al diputado Rivas, a Hebe de Bonafini, a Taty Almeida y a Estela de Carlotto. Detrás suyo, Chávez, Correa y Evo repitieron los abrazos con Madres y Abuelas. El ex presidente Néstor Kirchner aprovechó el tumulto del ingreso para ubicarse en la primera fila, frente a su esposa y al lado de Zelaya.

Apenas se paró frente al atril y agradeció la visita de sus colegas latinoamericanos. Desde el segundo salón de la Galería donde compartían lugares Luis D’Elía, Marta Bianchi, Luisa Busnelli, Lito Cruz, María Seoane, Francisco “Tito” Nenna, Eduardo Luis Duhalde, Horacio González, Ariel Basteiro, Claudio Morgado, Juan José Alvarez, entre muchísimos otros, llegó el grito de “Patria sí, colonia no”.

Un video protagonizado por una nena con uniforme de escuela privada presentó a los “Patriotas del Bicentenario”. Los aplausos tronaron con el Che, Farabundo Martí, Augusto César Sandino, Túpac Amaru, Solano López, y llegaron al clímax con Allende, Belgrano, San Martín, Rosas, Yrigoyen, Perón y Eva. “Todos son los padres de la Patria grande”, repitió la nena y empezó el discurso oficial.

“En el Centenario queríamos parecernos a Europa y no ser nosotros mismos. Habíamos traído a un miembro de la Casa Real de España (N. de R.: por la Infanta Isabel de Borbón). Hoy, en cambio –más allá del respeto a España–, estamos aquí con quienes han abonado América con sus ideas, su sangre, sus ideales, que prodigan la libertad para la igualdad”, precisó la Presidenta. Haciendo un paneo por los rasgos de los presidentes, Cristina Fernández remarcó: “Si uno nos mira a todos nosotros, verá diferencias de orígenes pero un solo objetivo: que sus pueblos, sus sociedades tengan más libertad, más igualdad, una distribución más equitativa de la riqueza, más educación y más salud”.

En el Cabildo estaba esperando el espectáculo de luces y sonido y un poco más allá el desfile de Fuerza Bruta. Antes del “¡Viva la Patria!, ¡Viva Argentina!, ¡Viva América latina!”, la Presidenta agradeció a sus pares el apoyo unánime por el reclamo de soberanía en las Islas Malvinas. Una placa de bronce inmortalizó la Galería de los Patriotas y todos cruzaron caminando la Plaza de Mayo para seguir la fiesta en la calle.

El Bicentenario se convertía así en un hito de otra historia.

Bicentenario

2010, Argentina
Quienes hayan tenido la suerte de viajar por el mundo sabrán sin lugar a dudas lo maravilloso que es nuestro país: un territorio inmenso (donde cabría más de la mitad de Europa), con un clima que va desde el trópico al antártico, de las altas cumbres andinas a las costas acantiladas, con un mar gigantesco y feraz como pocos, y una de las tres llanuras más extensas y fértiles del mundo. No hay aquí ni hubo nunca intolerancia religiosa, no hay aquí ni hubo nunca intolerancia racial, discriminación, racismo, chauvinismo, ni teorías suprematistas de ninguna índole. Claro, habrá muchos que en este momento estarán pensando si yo no estoy borracho y la verdad que no lo estoy (aunque no me molesta escribir borracho). El racismo, la discriminación (xenofobia, homofobia, machismo) son fenómenos de los que ninguna sociedad humana está exenta, el tema es si ese racismo y esa discriminación o intolerancia son el rasgo fundamental o distintivo de dicha sociedad.
La Argentina se caracteriza justamente por todo lo contrario ya que es una sociedad fundamentalmente de inmigrantes o de hijos y nietos de inmigrantes. Esta realidad nos trae aparejadas dos cosas, una buena que es la amplitud de miras de los argentinos (su cosmopolitismo) y otra mala que es nuestra falta de identidad. Al respecto de esto último alguien me dijo un día que esa falta de identidad (entre comillas para mi interlocutor) era nuestro principal rasgo identitario, y andando en el tiempo, leyendo y estudiando, uno se da cuenta que es así: el pensamiento americano (nuestra filosofía) es un pensamiento que tiene como eje la búsqueda de la identidad. Esto es lo único que nos diferencia del resto del mundo, la realidad de haber nacido del cruce de dos mundos que colisionaron de manera tremenda. De ese mundo que casi murió bajo la bota del otro hemos nacido nosotros y hoy más de cinco siglos después reflexionamos sobre los primeros doscientos años de vida republicana. La pregunta es cómo un país como el nuestro se puede debatir hoy como lo hacemos en pos de cosas tan obvias y tan a nuestro alcance pero que no hemos podido lograr en 200 años? Hablábamos de ese país extraordinario… un país que está en condiciones de producir alimentos para una parte muy importante de la población mundial, pero donde la propiedad de la tierra esta en manos de muy pocos y sus intereses no sólo se enfrentan las más de las veces a los de la Nación, sino que atentan ya contra el ecosistema. Habría que preguntarse al menos en este tema por qué en un país casi desierto se le niega la tierra a miles y miles de campesinos sin tierras de Chaco, de Misiones, de Formosa, de Santiago del Estero, de la Puna Jujeña, de Neuquén, de Córdoba? Qué espera la República Argentina para reglamentar la ley que reconoce el derecho a la tierra, a su historia y su cultura a las decenas de nacionalidades indias que habitan nuestro territorio, o mejor dicho en cuyo territorio se insertó la Nación Argentina? No creen ustedes que algo cambiaría en relación al propiedad de la tierra, el cuidado del ecosistema y la producción de alimentos con estos iniciales reconocimientos?
Ese mar que no existe para nosotros cuanto alimento contiene? cuantas algas y peces, minerales y combustibles? Ese mar (ya que no existe para nosotros) es arrasado con redes de arrastre, destruido su fondo, exterminadas las especies como la merluza y el calamar… mientras tanto no hay leyes que protejan la pesca sustentable, la pesca artesanal de los pescadores de todo el país, las factorías y astilleros nacionales, etc. etc. Ese mar que no existe para nosotros, es un universo en si mismo de posibilidades (ahora Gran Bretaña empezó a extraer petróleo de nuestro mar). Tenemos energía: petróleo, gas, ríos donde montar turbinas, embalses que lleven el agua a donde no la hay, la energía eléctrica donde no la hay. Tenemos una exposición a la luz solar maravillosa que no sólo posibilita los cultivos en la magnitud y variedad que se dan en nuestro suelo sino que también permiten la generación de energía eléctrica. Tenemos vientos constantes y prominentes para desarrollar parques eólicos, y un desarrollo de la energía atómica que pocos países tienen… Argentina produce y exporta reactores nucleares. No obstante la Argentina tiene el oscuro privilegio de ser el único país del mundo al que una empresa petrolera le dio pérdidas. Es más en plena crisis del petróleo Argentina no efectuó ningún control real de lo que Repsol saca del país… Repsol se controla a si misma que es lo mismo que decir que el lobo está tratando de hacerse vegetariano.
La minería a cielo abierto… cosas que todos conocemos y que no merecen derecho de inventario. El punto es que este país (el mio) es un país no sólo maravilloso, bendito de la mano de Dios, sino que además es un país que no se sabe como no ha sido hace ya 40 o 50 años una potencia mundial. Un país no sólo rico, un país que fue ejemplo de educación, que generó y sigue generando científicos y profesionales de relevancia mundial. y que como hemos dicho no tiene ni tuvo nunca problemas religiosos ni étnicos ni chauvinistas. Cuál ha sido el problema entonces del pueblo argentino? (Ahora sí entramos al Bicentenario) El problema es la irresolución de nuestro drama histórico. Una Revolución de Mayo hecha por españoles nacidos en América que se rebelaban ante las discriminaciones de las que eran objeto y que se rebelaban también ante el absolutismo de las viejas monarquías que querían frenar el curso de la humanidad. Es decir, monarquías absolutas que se oponían a las ideas liberales, máxima expresión del pensamiento de aquella época, y que propugnaban mucho de lo que hoy es la base del derecho internacional. Libertad, igualdad y fraternidad es hoy más de 200 años después una buena consigna, una meta inalcanzada, deseable y necesaria, imprescindible. El rey de aquel tiempo (Fernando VII) recién liberado de su presidio napoleónico, no tuvo mejor idea que dejar sin efecto la constitución liberal firmada en Cádiz en 1812 por quienes lo habían defendido y habían expulsado a Napoleón del suelo español. La tozudez de este rey idiota es lo que decidió en gran parte la independencia de América. Los liberales de España huyeron a Inglaterra y Francia, pero también vinieron a América a luchar con sus camaradas independentistas por las mejores ideas de aquel momento y en contra de los reyes por mandato divino. Digo esto porque alguna vez habrá que decirlo: la Revolución Americana no fue una revolución antiespañola ya que hombres como el General Arenales (el mejor quizás general del Libertador) era español. Tampoco fue una revolución antimonárquica, ya que hombres como Belgrano y San Martín eran monárquicos, fue una revolución antiabsolutista que es un modelo de monarquía donde el rey hace y deshace a su capricho y donde no hay igualdad ante la ley si no privilegios de casta. Una de las naciones más avanzadas de aquella época, origen incluso de muchas ideas de lo que después fue la Enciclopedia y la Revolución Francesa, era una monarquía. Esa nación era Gran Bretaña, que tenía un modelo parlamentario y constitucional de monarquía. Entonces a mi me interesa que nos vayamos poniendo de acuerdo, la nuestra no fue una revolución antiespañola y ni la conquista de América con toda su depredación y exterminio fue fruto de la perversidad de un pueblo, fue fruto en todo caso de la perversidad de dos reyes y de un sistema político, económico, social y religioso que tuvo el “mérito” de generar las condiciones materiales y espirituales para el encaramamiento definitivo del capitalismo. No obstante este sentimiento antiespañol existió y fue alimentado por hombres como Sarmiento y Alberti entre otros. La explicación es muy simple cuando América se liberó de la España absolutista paso a ser de manera inmediata colonia política, económica y cultural del Imperio Británico. Lea quien no lo leyó aun el maravilloso libro de Galeano “las venas abiertas de Américalatina” y comprenderá, quien aun no lo haya hecho, la historia del saqueo y del escarnio. La significancia de esto es que nuestras élites han sido educadas siempre en los valores de los saqueadores de todos los tiempos, por eso ha sido posible todo lo que apuntamos al principio de estos apuntes, el proyecto independentista americano quedó truncado desde el inicio y es tarea de las generaciones que vendrán terminar de consumarlo. Mientras en este país mis vacas valgan más que el derecho de la gente, mientras en este país dos iluminados con gorra o sin gorra se crean los custodios del “ser nacional”, mientras en este país la iglesia no se arrepienta de su colaboración con las dictaduras, mientras en este país los empresarios no reconozcan también su participación en el saqueo, su participación en la desaparición de los dirigentes sindicales y obreros, mientras en este país los jueces y políticos se crean una clase al margen de las clases y la Nación, no habrá independencia ni habrá Argentina ni esperanza.
Este pueblo tiene mucho de que enorgullecerse… mucho. Nosotros cruzamos los Andes, surcamos los mares, devoramos los kilómetros y las leguas, para morir en cualquier rincón de este continente bajo las banderas de la liberación y la independencia: en Chile, en Perú, en Bolivia, en Uruguay y el Paraguay, en los océanos del mundo, hay soldados argentinos muertos por la libertad. Y la libertad parece que es algo que nos sigue a todos lados, nosotros el único pueblo que juzgó a sus dictadores, que los juzgó y los condenó no una sino varias veces a pesar de los indultos y las leyes vergonzantes. Eso que hicieron los argentinos no lo hicieron ni los aliados en Nueremberg, no lo hicieron los españoles con Franco, ni lo hizo ningún país de América o de cualquier parte del mundo. Escúchenlo bien los que tienen problemas auditivos o psicológicos: Argentina es ejemplo de lucha por la justicia, la dignidad y los derechos humanos en el mundo, y aunque a veces aparezca un ex presidente llamando a la amnesia, ese valor ya es parte de la identidad de los argentinos.
Yo creo que este país, con todo lo que me duele (que no es poco) es un país que al fin parece enderezar hacia su destino. La hora de América es ahora y todos los procesos en marcha, más allá de su heterogeneidad y sus infinitos defectos, son los que nos han de llevar a nuestro destino. Sólo precisamos un cambio de actitud, un cambio de cultura. En Argentina ya no puede haber lugar para la impunidad. En la Argentina ya no puede haber lugar para “la viveza”. No puede haber lugar para la insensibilidad, para el hambre, para el sufrimiento, para la hipocresía, ni la cobardía y mucho menos aun para el “me importa un carajo nada”. Ya otras veces hemos jugado a ver quien la tiene más grande… y así nos fue. Los que piensan que la gente es imbécil, los que piensan que acá no pasa nada, yo les digo que se equivocan. Lean la historia del pueblo argentino, el “que se vayan todos” esta a la vuelta de la esquina. El sufrimiento humano tiene límites,la paciencia también. A los que trabajan, adelante! A los que no se enteran mejor se curen en salud. Los pueblos no se detienen, la historia tampoco. Estos son momentos no de Bicentenario sino de definitiva independencia. Hay muchos que estamos dispuestos y queremos que sea para el bien de todos.

Armando de Magdalena

Mario Rivera Ortíz para ARGENPRESS

La Cumbre de la Unidad Latinoamericana y el Caribe aprobó ocho documentos todavía secretos, a saber: Declaración de solidaridad con Haití. Comunicado especial sobre cooperación en materia migratoria. Apoyo a la Iniciativa ecuatoriana Yasuni-ITT. Declaración de solidaridad con Ecuador y su combate al lavado de dinero y al terrorismo. Declaración especial sobre Guatemala para reconocer el trabajo del Presidente Álvaro Colón, en las investigaciones del caso Rosemberg. Comunicado especial sobre la Explotación de Hidrocarburos en la Plataforma Continental. Apoyo a Argentina respecto a la cuestión de Las Malvinas, y, una Declaración sobre la necesidad de frenar el bloqueo económico y comercial de Estados Unidos contra Cuba (Reforma, 24 de febrero de 2010).

Una nueva OEA sin EE.UU., propone presidente Evo Morales

Por María Julia Mayoral

México, 21 feb (PL) El presidente boliviano, Evo Morales, asegura que su propuesta a la Cumbre del Grupo Río, que reunirá hoy a gobernantes de América Latina y el Caribe, “es clarísima: una nueva OEA sin Estados Unidos”.
Anoche, tras emotivo encuentro con organizaciones y movimientos sociales mexicanos, reunidos en esta capital, Morales conversó con la prensa acerca del encuentro por iniciarse este lunes en Cancún, Quintana Roo, bajo la convocatoria aunar a los países de la región.
“Nuestra propuesta, reiteró el dignatario, es “clarísima”; una nueva OEA (Organización de Estados Americanos) sin la presencia imperialista, aunque reconoció que la aprobación dependerá de los demás presidentes.
Lograr la unidad entre los gobiernos del área, estimó, “será todo un proceso” que llevará años, y estamos apenas en la segunda reunión cumbre de América Latina y el Caribe, después de la primera convocada por iniciativa del presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva.
Esperanzas inmediatas de liberarnos del imperialismo norteamericano no hay todavía; pero se gesta una gran conciencia en nuestros pueblos y los gobiernos debemos preguntarnos hasta dónde podemos avanzar y desarrollarnos con o sin el imperio, sostuvo Morales.
Al argumentar el por qué de su invitación a pensar en la influencia de la potencia norteña, el líder boliviano recordó el historial de controles, chantajes, condicionamientos e intentos de golpes de Estado y nada de eso, afirmó, va para una mejor América Latina.
Hay en los pueblos un gran sentimiento de liberación de las democracias pactadas, esas que continuaron el saqueo de los recursos naturales y la privatización de los servicios básicos durante décadas de neoliberalismo, valoró el dirigente bolivariano.
El presidente Obama (Barack Obama, Estados Unidos) dijo que no había socios mayores y menores y que quería trabajar juntos a los latinoamericanos, pero lo que cambiaron, opinó Morales, son las formas de mantener una misma política.
Otras formas, señaló, de crear conflictos internos y dividir a los países, mientras consolidan nuevas bases militares en Panamá; Perú y Colombia, que son una provocación a los latinoamericanos.
En la región, insistió, hay un gran sentimiento popular de liberación de las democracias pactadas y ese movimiento abre muchas esperanzas, como parte de un proceso, indicó.
Los pueblos están unidos y los gobiernos necesitamos unirnos sobre bases antiimperialistas, de independencia y soberanía; aunque no pienso, advirtió, que esa solución pueda lograrse mañana mismo.
No obstante, estimó, el proceso de unidad de América Latina y el Caribe, “será un camino sin retroceso y eso es una ventaja para los pueblos”.
El gobierno de Estados Unidos, recordó, tampoco tiene moral para hablar de derechos humanos cuando la peor forma de violarlos es el bloqueo que mantiene sobre el pueblo de Cuba.
lgo/mjm

PL-26

Parlamento Indígena de América respalda nueva organización regional

Caracas, 23 feb (PL) El Parlamento Indígena de América a través de su presidente, José Poyo, respaldó hoy en Venezuela la creación de una organización regional que verdaderamente vele por los intereses de los países latinoamericanos y caribeños.
Para el dirigente originario, la nueva entidad es necesaria porque la Organización de Estados Americanos (OEA) es dominada por Estados Unidos, nación que junto a Canadá quedaría excluida del proyecto integracionista.
Apoyamos la propuesta del presidente Hugo Chávez, la cual respaldan, entre otros, los mandatarios de Bolivia y Ecuador Evo Morales y Rafael Correa, respectivamente.
Esa iniciativa es una urgente necesidad para sentar las bases de la integración, apuntó en una rueda de prensa.
De acuerdo con el indígena venezolano, los pueblos de la región requieren de un mecanismo que sea expresión de su identidad y sentir colectivo, además de constituir un espacio encaminado al establecimiento de un nuevo orden internacional.
La OEA ha venido desempeñando un triste papel de sometimiento en los últimos 40-50 años, por eso hermanos de Colombia, Perú, Bolivia, México y Guatemala apoyan la propuesta que se debate en la Cumbre del Grupo de Río de Cancún, afirmó.
Respecto a la importancia para los originarios latinoamericanos, Poyo dijo a Prensa Latina que son muchas las expectativas en torno al proyecto de unidad.
Vemos con beneplácito la organización, sin Canadá y Estados Unidos, porque se crearán nuevas oportunidades para nuestros pueblos, señaló.
Según el legislador, el bloque regional complementaría instrumentos en marcha como la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América y la Unión de Naciones Suramericanas.
mgt/wmr

PL-112

Comunidad de naciones sin la tutela de Washington

Por Carlos Fazio (*)

México (PL) La Cumbre de Cancún, que dio origen a la conformación de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños tiene varias lecturas posibles.
En principio, es un hecho histórico que 33 países del área hayan aprobado crear un bloque regional sin Estados Unidos y Canadá.
O como se dijo, una nueva OEA sin la tutela del imperio, con el objetivo de promover la concertación política e impulsar la cooperación y la integración de naciones independientes.
Para los países de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), promovida inicialmente por Cuba y Venezuela como alternativa al Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA), es la oportunidad de crear un contrapeso real a la hegemonía imperial en el subcontinente.
Es decir, de crear un mecanismo latinoamericano y caribeño “sin el coloniaje de Estados Unidos”.
El ALCA, que fracasó en 2005 en Mar del Plata, era la integración neocolonial al servicio de las elites estadounidenses y sus corporaciones, asociadas con las oligarquías latinoamericanas.
La actual OEA, que es el mecanismo político diseñado por Washington al final de la Segunda Guerra Mundial, expresa el panamericanismo. Es decir, la hegemonía de Estados Unidos con su doctrina Monroe: “América para los americanos”. El vasallaje.
Honduras y Colombia son ejemplos de esa política imperial.
Lo alternativo a eso es el latinoamericanismo bolivariano o los acuerdos regionales, que pueden adoptar formas muy variadas.
Por ejemplo, una unión monetaria y la coordinación de las políticas económica, fiscal y social, por zonas o por sectores, como objetivo estratégico.
Pero huelga decir que esos objetivos están aún distantes.
Las aduanas de Caracas en 2011 y Santiago de Chile en 2012 están a dos años de distancia y pueden pasar muchas cosas.
En ese lapso se habrán de definir los estatutos del nuevo bloque y si será una Comunidad de países como paso previo a crear una unión, como la Unión Europea.
En todo caso, como la definió el canciller brasileño Celso Amorín, el nuevo bloque expresa un “multilateralismo con multipolaridad”, lo que en otras palabras significa desarrollar una diplomacia que efectivamente cree contrapesos a las potencias, pero sin confrontarlas.
Los peligros de esa multipolaridad saltaron a la vista, o a las noticias, tras el incidente entre el presidente colombiano, Álvaro Uribe, y el jefe de estado venezolano, Hugo Chávez.
Como dijo el mandatario boliviano, Evo Morales, Uribe llegó a Cancún a “reventar” la cumbre, como agente provocador al servicio de Estados Unidos.
Pero lo interesante, aquí, para quienes vemos la historia como suma de procesos, es ver el avance de la política de los pequeños pasos, seguida por varios países del área, Brasil, Cuba y Venezuela, por distintos motivos.
Si tomamos como ejemplo a Brasil, podemos ver que desde comienzos de los años 90 impulsó el Mercado Común del Sur (MERCOSUR), luego la Unión de Naciones del Sur (UNASUR) y un Consejo Suramericano de Defensa y además integra el bloque Brasil-Rusia-India-China (BRIC).
La historia del ALBA refleja a su vez las ventajas de la complementariedad entre economías no tan asimétricas así como la voluntad integradora de los gobiernos de los países miembros.
Ahora, el nuevo mecanismo buscará ser un instrumento más equitativo, que impulse la integración y solución de problemas comunes e incidir como subregión en los asuntos mundiales, funciones que no ha podido cumplirla OEA por su dependencia de Estados Unidos.
El caso Honduras y ahora Haití, son sendos ejemplos de la coyuntura.
Y claro, Estados Unidos buscará torpedear o desvirtuar la organización en ciernes y promoverá la fractura política entre los países del área, ahondada por los recientes giros a la derecha en Chile y Panamá, a lo que se sumó la “legitimación” por Washington, del golpe de Estado cívico-militar en Honduras.
(*) El autor es un reconocido articulista de la prensa mexicana y colaborador de Prensa Latina.
rr/fa/cf

PL-5

El desafío de la independencia en el siglo XXI

Buenos Aires, 22 feb (PL) La unificación de la Cumbre del Grupo de Río con la Segunda de América Latina y el Caribe sobre Integración y Desarrollo(CALC), en Cancún México, creó fuertes esperanzas de que finalmente pueda conformarse una entidad regional, para actuar con independencia real frente a las graves situaciones de los últimos años en el marco de una fuerte ofensiva de Estados Unidos en su intento por destruir los avances liberadores en el continente.
Los símbolos más recientes de ese proyecto de Washington para recolonizar y controlar la región son la continuidad del golpe militar de Honduras de junio de 2008 y la virtual “ocupación” de Haití por tropas y flota de Estados Unidos, con el argumento de la “ayuda humanitaria ” ante la mayor tragedia natural que ha vivido la región.
A esto se agrega el continuo avance del esquema militar estadounidense con la diseminación de bases militares, infraestructuras y tropas en la nueva estrategia de descentralizar el Comando Sur, y “sembrarlo” a lo largo del Continente.
Con esa finalidad Estados Unidos “blanqueó” en 2009 la existencia de más de siete bases en Colombia, a las que agregan las que ahora rodearán a Panamá, después de los acuerdos firmados entre el nuevo presidente derechista de ese país Ricardo Martinelli y la secretaria de Estado Hillary Clinton, que autorizan la virtual ocupación de esa pequeña nación.
En tanto la presencia de Cuba, cuya emocionante inclusión en el Grupo de Río en diciembre de 2008 en Brasil aún se recuerda en estas horas, trae aires nuevos cuando hay demandas superadoras por el agotamiento que presuponen declaraciones y resoluciones finales que luego naufragan ante una realidad cada vez más compleja para América Latina y el Caribe.
La lamentable actuación de la Organización de Estados Americanos(OEA) en Honduras, retrasó las posibilidades del retorno del presidente constitucional Manuel Zelaya, secuestrado por militares de su país el 28 de junio pasado, llevado a una base militar norteamericana en Palmerola, enclavada en territorio hondureño y trasladado luego a Costa Rica, lo que demostró que el tiempo de ese organismo, considerado alguna vez como un “ministerio de Colonias”, se acaba.
Incapaz de dar respuestas a latinoamérica por la presencia y presión de Estados Unidos, la OEA sepultó lo que resta de su imagen, y fue evidente su ineficacia en circunstancias lesivas para la soberanía regional en los últimos tiempos. Algunos gestos positivos aparecieron como tardíos o premeditadamente ineficaces.
En esta Cumbre se espera lograr la creación de lo que el presidente de Bolivia, Evo Morales anunció días pasados como una Organización de Estados Latinoamericanos, sin presencia de EE.UU ni Canadá, lo que fue transmitido por su colega Hugo Chávez a miles de manifestantes en Venezuela, en momentos en que el mandatario es sometido a una de las más duras guerras sicológicas de desinformación en los esquemas contrainsurgentes de baja y mediana intensidad. “Esta es la oportunidad para desprendernos definitivamente del coloniaje que Estados Unidos le impuso a este continente”, dijo Chávez.
Las últimas reuniones del Grupo de Río transcurrieron en momentos dramáticos para la región donde el proyecto geoestratégico de recolonización y control de América Latina y el Caribe, concretado en varios aspectos como la militarización continental o los acuerdos bilaterales, con que se intenta remontar el fracaso de la conformación de un Area de Libre Comercio para las Américas(ALCA), avanza colgado del esquema de guerra antiterrorista, impuesto a diversos países para forzar un alineamiento automático con Washington.
A lo largo de los últimos dos años la toma de posición de la mayoría de países de América Latina en diversos foros, como lo que sucedió en el fuerte rechazo al brutal ataque militar de Colombia en territorio de Ecuador en marzo de 2008, o el freno al golpe cívico-prefectural organizado por las fundaciones de la CIA en Bolivia en septiembre de ese año, dan cuenta de que la “obediencia debida” a Washington es un capítulo semi cerrado.
Washington intenta reabrirlo y de eso tratan las listas negras que involucran injusta y abusivamente a los países más independientes de la región.
Por eso, la iniciativa liberadora de crear una nueva organización sin la dependencia histórica colonial de Estados Unidos, convierte a esta Cumbre en una de las más importantes.
Hay exigencias muy precisas de pueblos y gobiernos por superar los finales declarativos pero escasamente ejecutivos, que terminan en letra muerta. La “Cumbre de la Unidad “puede resultar un primer paso liberador, en un contexto curioso, donde la manipulación informativa, la injerencia y la acción de las numerosas Fundaciones que trabajan activamente en cada uno de nuestros países, llámese USAID (Agencia Internacional para el desarrollo, la NED (National Endowmemnt Foundation) o Fundación para la democracia y otras constituyen un modelo de invasión silenciosa.
En realidad estos organismos de la CIA conforman la cúspide de la pirámide de miles y miles de fundaciones que actúan como una tropa encubierta infiltrando organizaciones políticas, sociales, humanitarias, religiosas y controlan los medios masivos de información al servicio del poder hegemónico, a lo que se añade el incremento de la presencia militar de Estados Unidos y se constituyen en la verdadera gran amenaza del siglo XXI contra nuestros pueblos.
Precisamente una organización regional auténtica, estaría capacitada para debatir y resolver la cantidad de intervenciones extraregionales de todo tipo. En esto se incluye la necesidad de dar una respuesta clara ante la actitud de Gran Bretaña de ordenar la exploración y explotación de petróleo en aguas jurisdiccionales argentinas en las Islas Malvinas, que mantienen bajo status colonial desde 1833, violando todas las resoluciones de descolonización. Vale recordar que esas islas están a ocho mil millas de Gran Bretaña.
Por cierto la ausencia de Honduras en la Cumbre por decisión mayoritaria marca un hito importante porque es la exclusión de un país donde un golpe militar con complicidad de Estados Unidos derrocó a un presidente constitucional, lo que fue rechazado en forma unánime. Esto se continuó con una farsa electoral, que la mayoría de los países latinoamericanos no reconoce.
Antes los excluidos eran los independientes, los desobedientes de las órdenes de la metrópoli lo cual evidencia un cambio indudable.
Por otra parte el caso de Cuba ya no permite más dilaciones para el cumplimiento de una voluntad mundial mayoritaria que exige el fin del bloqueo criminal de casi medio siglo, lo que se ha expresado en diversas instancias internacionales.
Los pueblos de América Latina merecen una respuesta inmediata.
Es urgente también definir los pasos para reconstruir y ayudar a Haití y terminar de inmediato con una ocupación militar planeada desde los años 2004 con la intención de Estados Unidos de colocar una rampa de base militar en ese país, destinada al control del Caribe y a recrudecer ataques de todo tipo contra Cuba. Esto figura en los planes de las Oficinas creadas en Miami para una supuesta “transición democrática” en Cuba que en realidad es un plan de reocupación colonial de la isla.
Todos resultan pasos fundamentales si la región quiere dejar sentada su decisión de independencia en el siglo XXI y el consenso reúne con firmeza a presidentes como Luiz Inácio “Lula”da Silva de Brasil, el ecuatoriano Rafael Correa, la presidenta argentina Cristina Fernández de Kirchner, los mandatarios de Uruguay y Paraguay y otros, que entienden la eficacia y libertad de un organismo sin control extraregional.
Aunque se hayan producido cambios como el alineamiento de otros países de la región, por golpes o triunfo de las derechas más reaccionarias con Washington, es evidente el peso político, económico y cultural del conjunto de los países que produjeron un fuerte viraje en América Latina en la última década, y pusieron frenos a Estados Unidos..
Demostraron además que era posible el intercambio justo entre naciones para evitar recurrir a la esclavitud de los organismos internacionales como el FMI existe un esperanzador avance en definir las verdaderas amenazas para América latina, y la necesidad de actuar rápidamente para enfrentarlas y destruirlas si se quiere recuperar la verdadera independencia frustrada desde fines del siglo XIX.
lma/mpm/sc

PL-89

Por Martín Granovsky *

Ahora que Lula fue tan claro en el apoyo al reclamo pacífico de la Argentina sobre las Malvinas, ¿qué dirán los argentinos que admiran con rencor a Brasil porque creen que ellos sí son un imperio y la Argentina no? Es una envidia tonta: ¿la Argentina quiere ser un imperio? Y también es una envidia falsa: Brasil estuvo gobernado por un emperador hasta 1889. Ya pasaron 121 años. Pero la envidia descansa en unos cuantos corazones de por aquí.

En el fondo de la admiración rencorosa está la idea de que Brasil despliega una política exterior imperial que –Estado maravilhoso– jamás cambia. Error. En 1964, por ejemplo, la dictadura brasileña alineó a Brasil automáticamente con los Estados Unidos. A fines de los ’70 la propia dictadura pegó un volantazo hacia una posición más realista. En los ocho años de Fernando Henrique Cardoso (1995-2003) la política exterior de Brasil se adaptó a la lógica de un país adicto a los capitales golondrina. En los casi ocho años de Lula, que comenzaron el 1º de enero de 2003, Brasil eligió practicar una diplomacia que su canciller Celso Amorim definió como “activa y altiva” y, en un plano táctico, como la búsqueda del multilateralismo juntando poder para lograr la multipolaridad.

La última semana de América latina funcionó como un test en tiempo real.

El miércoles, en Brasilia, Amorim dijo que Brasil tiene 190 millones de habitantes y recordó que, según analistas externos, puede convertirse en la quinta potencia del mundo, pero que igual no puede ni quiere jugar solo en el mundo. Y habló de un primer anillo de alianzas en América del Sur, otro en América latina y en el Caribe y combinaciones infinitas como el intercambio con India, Rusia y China o la complementación con Sudáfrica y el resto de Africa. Amorim lo dijo ante un grupo de invitados internacionales al Cuarto Congreso del Partido de los Trabajadores.

El viernes, Lula confió a qué se va dedicar cuando deje el gobierno, el 1º de enero del 2001. Prometió ocuparse de la construcción política de América latina.

Ni Amorim ni Lula ni los documentos del PT desplegaron un antinorteamericanismo bobo. Sí señalaron dos hechos negativos en la región: la luz verde para el golpe en Honduras y la instalación de bases militares en Colombia.

El martes, Lula ya estaba en la cumbre de gobiernos de América latina y el Caribe, una iniciativa multilateral sin los Estados Unidos ni Canadá. Como la Argentina llevó el reclamo contra Londres por el comienzo de la exploración petrolera en Malvinas, Lula lo apoyó y lo puso dentro de su visión del mundo.

Primero exigió explicaciones a la Organización de las Naciones Unidas porque permitió que se apropie de Malvinas un país que está a catorce mil kilómetros de distancia de las islas.

Se preguntó “cuál es la razón geográfica, política y económica por la cual Inglaterra está en Malvinas” y expresó su solidaridad con la Argentina.

También dijo que “es inexorable discutir el papel del Consejo de Seguridad de la ONU, porque no es posible que siga con el Consejo representado por intereses geopolíticos de la Segunda Guerra Mundial y no tengan en cuenta los cambios que ocurrieron en el mundo”.

Los miembros permanentes del Consejo de Seguridad, que según Lula “prefieren una ONU débil”, son los Estados Unidos, el Reino Unido, Francia, Rusia y China. Cualquiera de los cinco tiene poder de veto sobre resoluciones de la Asamblea General.

La posición de Brasil tiene tres efectos sobre la Argentina.

Uno, el más importante, es la solidaridad del gigante de la región, que se une a una sólida relación comercial que permitió a los dos países no resultar tan perjudicados por la crisis el año pasado.

El otro es que, al darle un marco jurídico internacional al reclamo, refuerza la posición mayoritaria en la Argentina en contra de cualquier locura bélica.

Y el tercer efecto no aparece a primera vista porque de otro modo los brasileños hubieran quedado poco elegantes: Brasil quiere ampliar el Consejo de Seguridad y busca un asiento entre los miembros permanentes. Es público en su política y acaba de refrendarlo el PT. El gobierno argentino, por el contrario, dice que el sillón no debe tener un solo ocupante permanente de la región. Quiere que sea rotativo.

Nadie sabe cuándo cambiará el Consejo. Ni siquiera si cambiará. Pero nada prohíbe jugar imaginando las variables del futuro desde la realidad de estos días.

Publicado por Pagina 12

La soja es una especie originaria de China, hacia fines de siglo XVIII ingresa a Europa y poco después a EEUU. Durante la década del 40 se expande rápidamente en este país, para abastecer a las tropas durante la segunda guerra mundial. A fines de los 60 este cultivo se difunde en Brasil, incentivado por la gran demanda de los países europeos. Todavía la producción Argentina carecía de relevancia alguna, pasarían diez años para que la soja arribe a la región pampeana. Posteriormente, la superficie cultivada en el país con esta oleaginosa creció a un ritmo constante hasta mediados de los 90, acelerándose considerablemente durante los últimos diez años. Desde el año 2006, la soja ocupa en Argentina la mitad de la superficie cultivada, ningún otro cultivo ha sido tan dominante en los últimos 50 años. En la actualidad, el poroto de soja y sus derivados (pellets o harina proteica, aceites, etc.) representan el principal rubro de exportación y el área implantada con este cultivo ronda las 18 millones de hectáreas.

La expansión del cultivo de soja, responde principalmente a los precios crecientes de este “commodity” en el mercado internacional (China y Europa como grandes demandantes) y a los bajos costos de producción. Además de la incorporación de “paquetes tecnológicos” que combinan soja transgénica, empleo de glifosato y siembra directa1. Paralelamente, las políticas económicas desarrolladas durante la década del 90 modificaron la estructura agraria nacional, favoreciendo el ingreso de grandes capitales y el cierre de aproximadamente una de cada cinco explotaciones agropecuarias. Los procesos de concentración de capital y la incorporación de nuevas tecnologías, redujeron la demanda de mano de obra por hectárea incidiendo significativamente en el avance de la pobreza rural. En este contexto, entre cuatro y seis de cada diez habitantes rurales tienen necesidades básicas insatisfechas; paradójicamente el valor de las exportaciones por habitante rural sobrepasa en más de tres veces a las exportaciones totales nacionales per cápita y la relación exportaciones/importaciones agropecuarias es mayor a 12 a 1 (siendo de 4 a 1 en el sector que le sigue en importancia). Asimismo, si bien el PIB agropecuario representa casi un tercio de la economía argentina, la agricultura solo absorbe de modo directo el 8% del empleo.

La elevada rentabilidad en la producción extensiva de soja, determina el desplazamiento de otros usos alternativos de la tierra en la Pampa Húmeda y el avance hacia zonas extrapampeanas. Los elevados márgenes de este cultivo, permiten obtener beneficios incluso donde los rendimientos son exiguos, incrementando la magnitud de las explotaciones y avasallando con las economías regionales. La demanda de tierras para el cultivo de esta oleaginosa, condujo a la expansión de la frontera agrícola a expensas de bosques (desmonte) y sistemas naturales o seminaturales. Entre 1998 y 2002 se desmontaron 118.000 ha en Chaco, 160.000 ha en Salta y 223.000 ha en Santiago de Estero; a estas incalculables pérdidas deben sumarse los procesos de degradación ambiental asociados como la erosión y la pérdida de nutrientes del suelo. La erosión hídrica afecta 223.000 ha/año, en la Pampa Húmeda los sectores más afectados son el norte de Buenos Aires, el sur de Santa Fe y el sudeste de Córdoba. Por su parte los suelos de Entre Ríos, Misiones, Chaco, Salta y Formosa poseen cerca del 40% de su territorio afectado por procesos erosivos. Asimismo, el interés privado por tierras para cultivar soja expulsa a pequeños campesinos y comunidades enteras de pueblos originarios en Argentina, Brasil y Paraguay. En términos generales, son suficientes 400 ha para albergar 80 familias de pequeños agricultores; la misma superficie destinada a la producción extensiva de soja crea tan solo dos puestos de trabajo. A su vez, la elevada rentabilidad del negocio agropecuario “sojero”, determinó que las tierras se valorizaran a niveles comparables con países desarrollados de agricultura subsidiada; limitando considerablemente la posibilidad de acceder a la tierra (tanto en propiedad como en arrendamiento) a otros actores.

El cultivo de soja posee una importante demanda de nutrientes como nitrógeno y fósforo, en relación con otros cultivos. Por cada kilogramo de nitrógeno absorbido la soja produce 3 veces menos que el trigo, 4 veces menos que el maíz y casi 20 veces menos que la papa; una respuesta similar se observa con la utilización del fósforo. Además este cultivo posee una elevada removilización desde estructuras vegetativas al grano; un 78 % del nitrógeno y un 83 % del fósforo absorbidos por la planta se “exportan” con el grano cosechado. Esto determina una pérdida considerable de la fertilidad de los suelos (minería agrícola) ante la exigencia de la agricultura sojera; proceso que es mucho más evidente en los frágiles suelos extrapampeanos. Evidentemente, se está condicionando el empleo del patrimonio edáfico en el corto plazo, en desmedro de las generaciones futuras. Existen tristes testimonios de procesos similares ocurridos a lo largo de la historia de toda América Latina, pueden mencionarse los monocultivos de café, caña de azúcar, cacao, etc.

La elevada dependencia de los precios internacionales y los riesgos ambientales imperantes en la producción agrícola, determinan la consabida vulnerabilidad de un sistema que “coloca todos los huevos en la misma canasta”. Esto es más dramático si se considera que el 90 % de la producción de soja se exporta, determinando una dependencia absoluta de los precios internacionales y de los caprichos climáticos. Es importante considerar que la soja representa básicamente en los principales mercados compradores, un alimento para animales y una materia prima para la producción de biocombustibles2. Es decir que la soja no es en si misma un alimento para humanos y su dominancia se dio en detrimento de suministros básicos (trigo, leche y carne principalmente). Esto deriva en incrementos en los precios de los alimentos que afectan el salario real y determina la eventual necesidad de importarlos. Los “efectos colaterales” de la expansión de la soja, han sido obviados deliberadamente en el discurso de la dirigencia agropecuaria, relativizando todo sus “martirios” en torno a las retenciones.

En términos generales, las retensiones a las exportaciones afectan principalmente, y con una alícuota mayor, a las oleaginosas, principalmente soja y girasol. Es decir que además de ser un “mero mecanismo recaudatorio”, desincentivan la producción de cultivos como la soja y tienden a equipararlos a otras alternativas productivas (alimentos como trigo, leche, carne, zapallo, papa, etc.). ¿Cómo opera básicamente este mecanismo?… Si el precio internacional de un producto x es por ejemplo de 100 dólares, el 35 % de ese valor (35 dólares) es un tributo que hay que pagar al estado para sacarlo del país, de ese modo se establece un precio real que recibe el productor de 100 – 35 = 75 dólares. El precio interno queda establecido en 75 dólares, ya que el productor puede optar por venderlo en el exterior y recibir 75 dólares u ofrecerlo en el mercado interno a ese mismo precio. Desde el punto de vista del consumidor esto es muy importante, ya que debe pagar 75 dólares para abastecerse del producto x, mientras que sin retenciones debería pagar 100 dólares. Si el producto x presenta un mercado interno importante, el considerable el se ve directamente beneficiado. Si por el contrario el producto x principalmente se exporta, las retenciones hacen que dicha producción compita menos por la tierra con otras producciones alternativas (productos con mayor mercado interno). De todos modos, las retenciones en si mismas no favorecen a los sectores más perimidos del ámbito rural. Si bien en alguna medida la “resolución 125” contemplaba reintegros a los pequeños actores del negocio agrícola, son necesarias políticas mucho más activas que fomenten la diversidad de producción y contemplen integralmente las realidades del interior del país. Para los medios masivos de comunicación, no existen los reclamos del MO.CA.SE. y del M.S.T., por solo mencionar a algunos. En cambio, muestran hasta el hartazgo los piquetes de los productores agropecuarios y las exposiciones de la llamada mesa de enlace. Sistemáticamente se indujo a la opinión pública a apoyar un reclamo por los intereses de unos pocos; y a demonizar la lucha genuina e infinitamente más urgente de las agrupaciones sociales por importunarla tranquilidad de la gran ciudad.

La sociedad en su conjunto debe debatir el modelo de desarrollo a seguir, ¿la especialización sojera, cortoplacista y con costos ambientales y sociales irreversibles? … o ¿un modelo diversificado pero mucho más sustentable y compatible con un desarrollo integral de la economía y la sociedad?… Evidentemente hay que poner todos los aspectos en la balanza, responsablemente y sin “ilusionismos mediáticos y corporativos”.

Notas:

1. El Glifosato es un herbicida no selectivo (elimina a la mayoría de las especies vegetales), Roundup es el nombre comercial de este producto patentado por la firma Monsanto. La misma compañía desarrolló la soja trangénica resistente al Glifosato, que comenzó a comercializarse en la década del 90. La combinación de soja trangénica y el empleo de Glifosato, se vinculan estrechamente con la tecnología de siembra directa (siembra sin labranza, que emplea barbechos químicos principalmente a base de Glifosato).

2. Los Biocombustibles representan en si mismos un riesgo para la soberanía alimentaria de los países periféricos; ya que la enorme demanda de productos primarios (principalmente cereales y oleaginosas) que significa sustituir al menos en parte al petróleo, eleva cuantiosamente el precio de los alimentos.

Fuentes consultadas

Baigorri, H. E. J. Fertilidad y fertilización. En: El cultivo de la soja en Argentina. Editores: Giorda, L. y Baigorri, H. E. J. INTA C. R. Córdoba. Diciembre de 1997.

Devoto, R. La comunidad europea y las exportaciones de la pampa argentina. Centro Editor de América Latina S. A. Buenos Aires. 1993.

Giorda, L. M. La soja en la Argentina. En: El cultivo de la soja en Argentina. Editores: Giorda, L. M. y Baigorri, H. E. J. INTA C. R. Córdoba. Diciembre de 1997.

Aizen, M. A.; Garibaldi, L. A.; Dondo, M. Expansión de la soja y diversidad de la agricultura argentina. Ecol. Austral, ene./abr. 2009, vol.19, no.1, p.45-54.

por Malacara

Trabajo infantil I

“Las tardecitas de Buenos Aires tienen ese qué sé yo”, dice la letra del tango Balada para un loco de Horacio Ferrer, inmortalizada con la música de Astor Piazzola y con la interpretación del Polaco Goyeneche. Y dentro de ese “qué sé yo” que ilustra la cultura argentina, está también, todo lo que no se quiere ver, lo que no se quiere oír.

“Se lo limpio”, “una monedita”, “es para mis hermanos”.

El paisaje porteño oscurece cuando el sol se esconde tras los edificios y las primeras luces de la ciudad destellan cerca del obelisco. En los teatros de avenida Corrientes las colas tienen vida y en la calle los autos parecen tomar distancia.

Ellos están ahí, al atardecer, frente a nuestros ojos, en el semáforo, como pegados al parabrisas. De pies descalzos, improvisados malabaristas y saltimbanquis, por lo general de una estatura menor a la línea que hay que pasar para acceder a la montaña rusa, de mocos secos y un brillo en los ojos desmedido para cualquier extraño.

Según la declaración de los derechos del niño, “la humanidad debe a los pequeños lo mejor que puede darle. Gozarán de una protección especial
y dispondrán de oportunidades y servicios, dispensado todo ello por la ley y por otros medios, para que pueda desarrollarse física, mental, moral, espiritual y socialmente en forma saludable y normal, así como en condiciones de libertad y dignidad. El niño debe ser protegido contra toda forma de abandono, crueldad y explotación”.
Sin embargo, los chicos trabajan y no van a la escuela, a los cinco aspiran poxi-rám, a los diez ya tuvieron su bautismo en asaltos y antes de los 15 metieron su primer facazo. No todos, eso de la misma bolsa siempre me gustó, pero bien sabemos que están ahí, solos, sin sus sombras que van deprisa y por las noches pierden sus pasos.

La legislación argentina dictaminó que 14 años es la edad mínima para trabajar pero…

Si nos alejamos de la 9 de Julio, tan sólo con doblar en Lavalle, vemos carros gigantes como de la edad media que parecen rodar sin ayuda, pero que si prestamos atención, son empujados por nuestros hijos, por nuestra presente y futura sociedad, por los que votarán por un poco de comida, por los que no tendrán la oportunidad de proyectar más allá que el día a día.

Hay palabras olvidadas, perdidas o que queremos entender por la mitad.

Conciencia: conocimiento interior del bien que debemos hacer y del “mal que debemos evitar”, así define el diccionario, a esa palabra que parece no existir…

Trabajo infantil II

…En Plaza Once venden flores de tulipán, llaveros, tarjetas y estampitas. “Mi sueño es tener una familia y que a mis hijos no le falte nada”, sueña Federico, apoyado en un semáforo.

¿Podrá Federico?

“Mejor distribución de los ingresos”, “acortar la brecha entre ricos y pobres”, “mayor seguridad social”, “no más hambre para el pueblo” y “una mejor educación para nuestros hijos”. Quizás algún día estas frases dejen de ser sólo el eslogan de las campañas políticas.

¿Por qué pagamos antes las deudas monetarias que las sociales? Claro, dicen que es la única forma para que desde afuera dejen gobernar. O será que creamos pobres para poder hacer clientelismo político. “Qué sé yo”, tiembla la vos del Polaco. Pero si ni siquiera les informamos a los padres como prevenirse cuando no quieren tener más hijos.

No sólo “las tardecitas tienen ese… “ Las madrugadas en las terminales también tienen ese toque porteño, en Aeroparque, vemos las cabecitas tiradas hacia atrás, miran un cielo oscuro pintado de luces de pájaros gigantes y sueñan con volar. Pero en cuanto nos ven, como ardillas astutas, vienen corriendo para poder llevar nuestro equipaje.

¿Cómo puede faltarles la educación a nuestros hijos?

El inconveniente no es que trabajen sino que lo hagan a tan temprana edad, el problema es que resignen el estudio, que es la base de cualquier sociedad, de cualquier cultura.

Quizás sea porque a sus padres les pasó lo mismo, porque tampoco tuvieron esa pequeña y gigante posibilidad de ir a la escuela, o porque tuvieron que abandonarla para poder llenar sus entrañas. Tal vez, la lucha por comer, deje ese sabor amargo de no poder compartir cosas con las personas de su edad, de ir quedando al margen, al lado, al borde de un sistema que parece patearlos fuera del tablero.

En Constitución ya podemos encontrar graduados, profesionales, impecables abridores de puertas de taxis, con esa perfección de palma de la mano que brilla con la luna, la boca cerrada y unos ojos fríos que calientan el alma.

¿Por qué trabajan nuestros chicos?…

Trabajo infantil III

…Si tomamos un tren en Retiro y llegamos a Tigre, el paisaje cambia. Hay más árboles, ríos, canales, casas elevadas y lanchas. Hay turistas que van a ver la casa de Sarmiento y paseos en catamarán. Pero si nos alejamos un poco, también encontramos en el Delta a los pescadores que no pudieron leer Tom Sawyer, a los pequeños con cañas mojarreras y el infaltable mangazo “me regala el pescado, don”. Tienen hambre y no precisamente de saber.

El tango es muy porteño, de conventillos, de los chicos lustra botas. Aunque con muy diferentes costumbres, la sociedad se extiende más allá de las luces de Capital y Buenos Aires, y el trabajo infantil, también.

Pasando las autopistas, las fábricas linderas y los pequeños pueblos, están nuestras provincias. Allí el trabajo de los niños es más frecuente aunque por lo general, mucho más apegado a la familia.

Si llegamos a San Salvador de Jujuy y vamos hasta Humahuaca o Purmamarca, además del cerro de siete colores, la quebrada y el salar, tenemos a los guías más inocentes que nos llevan de travesía por un par de monedas. A esos pequeños exploradores que no tienen miedo, y que a veces, se animan a pelearnos el precio.

En La Quiaca, a 3700 metros de altura es muy fácil apunarse, puede que las piernas no respondan, que cueste respirar, que haya agitaciones en el cuerpo, mareos y vómitos. Los nativos venden hojas de coca para contrarrestar el malestar que por cierto “son efectivas”, se pueden conseguir en las despensas, en los kioscos y caminando por la calle. Sí, un poco transpirados, con el polvo colorado pegado en la ropa, están los niños con una bolsa de hojas verdes en cada mano para hacernos el favor. Los mismos que piden un extra si querés una foto con ellos de recuerdo.

Si bien en el interior del país la familia es más arraigada, lo que es muy común es el trabajo forzoso, los niños cargan bolsas pesadas en las plantaciones, trabajan horas de más, les pagan menos y se exponen a diferentes pesticidas. Según un estudio citado por la OIT, en áreas rurales hay más muertes infantiles causadas por los pesticidas que por todas las enfermedades juntas que son propias de la infancia.

No nos olvidemos de lo más nefasto: la explotación sexual con fines comerciales, la pornografía y el turismo sexual. En el centro de Tucumán si le preguntás a un mozo “piola” donde conseguir sexo pago, te podés llevar una sorpresa: “Mujeres, hombres o algún changuito”.

En las fronteras es común el tráfico de drogas y qué es mejor que la inocencia para pasar un par de bultos.

¿Qué pasa por nuestras mentes para usar de camello a estos niños?

Porque, aunque nunca mandaríamos a un chico a contrabandear, sabemos que pasa, no lo denunciamos, vivimos con eso, somos parte de eso, lo aceptamos, nos desligamos y nos olvidamos.

Trabajo infantil IV

“el mal que debemos evitar”. Sí pasamos San Martín de los Andes con sus siete lagos, vamos más allá de Bariloche, cruzamos El Bolsón y llegamos a Esquel, a menos de cuarenta kilómetros de los centros turísticos, están las minas. Generalmente de intereses extranjeros, quienes explotan a los nativos del lugar. Es un trabajo insalubre que los chicos están dispuestos a hacer, se meten por pequeños agujeros, para guiar a sus padres que no pueden entrar por su tamaño ¿La remuneración? Mínima, parece que les pagan por su estatura, o lo que es peor, por su peso. El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) ha desarrollado un conjunto de criterios básicos para determinar si el trabajo infantil es explotador: No debe ser con dedicación exclusiva a una edad demasiado temprana, tampoco provocar estrés físico, social o psicológico. No al trabajo en la calle si es en malas condiciones o con un salario inadecuado. No pueden los niños trabajar en minas y en ningún lugar que pueda afectar su dignidad y autoestima. Está claro, el trabajo infantil hace crecer la mortalidad de nuestros chicos, los expone a tareas que les traen problemas físicos, les quita la posibilidad de estudiar, de crecer junto a sus pares, cambiar figuritas y jugar al poliladron. No es tan sólo en las tardecitas, no es siquiera sólo en Buenos Aires, laburan a diario en toda la República Argentina. Bien cantaba Goyeneche con voz temblorosa: “Las tardecitas de Buenos Aires tienen ese qué sé yo ¿Vistes? Salís de tu casa, por Arenales; lo de siempre, en la calle y en vos”.

por Armando de Magdalena[*]

El bicentenario de América, es decir el de su lucha por la independencia, no por importante deja de ser una fecha más. El punto arbitrario, tomado al azar, de un largo proceso que aun no sabemos donde termina.

La independencia de América (la real y efectiva) no es más que una posibilidad. Un mandato que nos viene de otros hombres. Hombres que a su tiempo quemaron las naves de lo estatuido, para ir en busca de la esperanza. La independencia por tanto, es muchas cosas al mismo tiempo, y es nada también si no estamos a la altura de lo que él tiempo nos reclama.

No obstante este bicentenario no deja de ser una gran oportunidad, ya que es el poder quien lo va instalando para apropiarse de él (demás está decirlo). Tergiversarlo para vaciarlo de contenido (es su objetivo), o al menos para ubicar las cosas de un modo en el cual sean sólo ellos sus legítimos herederos.

Esto ya nos da una tarea: tratar que no suceda. Aprovechar que son ellos mismos quienes lo instalan y hacerlos arrepentir de sus propias palabras. Y es que hay algo que aun no decimos (y que es cardinal) el poder y los sueños de América siempre han andado irreconciliados.

Hay muchas cosas que hoy están más claras que nunca y que podríamos decir. Cosas que aunque siempre fueron ciertas no están en nuestro ideario. Algunas veces porque nos fueron negadas, otras porque las negamos nosotros, o simplemente nos entretuvimos en cosas accesorias que parecían importantes, y así, sin darnos cuenta, se nos escurrió la patria.

Nos hemos pasado décadas discutiendo sobre falsos ejes (eso es lo que digo). Mientras tanto, el poder no sólo hacía su negocio, sino que además, nos privaba de conocer nuestra verdad, es decir nuestro futuro. Ese mismo concepto de Independencia (de patria, de nación) que traemos hoy, fue tantas veces manoseado, tantas veces vaciado… a tantas cosas se le dijo patria, nación o independencia, que ya muchos han preferido prescindir de tales categorías. Y prescindir tiene un precio ya que estamos atravesados por el lenguaje… lo que no nombramos no sentimos y este es el problema.

Qué es América en definitiva? Qué es ahora? Qué fue? Qué queremos que sea?

Ayer discutía con gente a quien aprecio mucho y respeto, y uno se da cuenta lo tanto que nos falta. Queremos ser radicales cayendo en las mismas trampas que siempre nos tendieron, y al cabo ni sabemos aun que es lo que somos. Cosas, pequeñas cosas que generan grandes abismos, grandes incomprensiones, terrible imposibilidad de saber de qué estamos hechos, y por tanto a fuer de no sabernos terminamos no sabiendo nada.

Tantas cosas habría que decir en ese sentido… cosas como que la Independencia americana no fue una independencia antiespañola. Sarmiento mediante quedamos ya desde el inicio huérfanos y no hay nada peor que querer ser lo que nunca se podrá ser. Ese sueño sarmientino de civilización (deseable por cierto) quedó inmediatamente castrado en la cabeza de quien lo imaginó, justamente porque renegó de si mismo para intentar ser la rubia musa de un mustio poema. Hasta el día de hoy (y aunque a muchos les pese) seguimos siendo sudacas para esos hombres que nos impusieron como modelo. La famosa “universalidad” está claro que nunca será hibridez, y lo que el mundo espera (y siempre esperó de nosotros) es que seamos nosotros mismos y no otra cosa. La independencia no estuvo planteada nunca en términos culturales (tal vez civilizatorios en sentido paradigmático) nadie, absolutamente nadie tenía intenciones de renegar de su acervo cultural (el ibero) y en contrapartida, si, de un régimen político que coartaba justamente esa posibilidad de ser a la cual todos tienen derecho. El absolutismo (no la monarquía) era el enemigo principal de los independentistas americanos, pero también lo era de los españoles que expulsaron a Napoleón cuando el buen Rey Fernando abdicó pusilánimemente. Es decir, el movimiento independentista es al mismo tiempo el movimiento liberal español, o al menos son los dos brazos de un mismo cuerpo. Un cuerpo cuya carnadura eran las mejores ideas de aquel tiempo. Las ideas de la razón, del sentido culturador del hombre ante la realidad (sea esta de la índole que sea), y no es casualidad que incluso (a pesar de lo que nos contaron) los hombres de la iglesia, o al menos muchos de ellos, hayan sido uno de sus principales impulsores. Esto es un ejemplo más de aquellos falsos ejes de los que hablábamos. Quién puede negar que la Iglesia fue, como institución, un factor nefasto y de retraso en determinados momentos del devenir humano, pero parece que al igual que en todo, son los bordes lo que definen las figuras. Aprendamos entonces (ya desde el comienzo) a no ser maniqueos. Las logias mismas, la Revolución Francesa, tuvieron un componente trascendental, y hasta religioso, innegable: el culto al “Ser Supremo”, el “gran Arquitecto Universal” de los masones, no podía ser más que ocultado por los positivismos (de izquierda o derecha) ya que nuestra historia siempre desde el poder fue una historia en blanco y negro. Qué decir de la Iglesia revolucionaria de todos los tiempos? Dios y revolución son dos cosas que bajo ningún punto de vista deben (o pueden) estar unidas. La tumba de San Martín esta fuera de la catedral, no dentro pero eran curas como Hidalgo los que levantaban las masas y empuñaban la lanza, o frailes como Luis Beltrán los que fundían los cañones… (ya antes habían combatido en las misiones contra esclavistas y fuerzas regulares)… entonces no es la oda a la iglesia, sino que el pensamiento independentista no fue mero reflejo del jacobinismo francés y el liberalismo económico. Fueron ideas complejas y hasta originales en un movimiento heterogéneo tanto por sus intereses como por su composición social, cultural y étnica. Esta es la primera lección: la unidad de todos esos sectores es lo que posibilitó la derrota, no de unos ineptos congénitos como insinuaba Sarmiento, sino del mejor ejército del mundo: Un ejército perteneciente a un imperio sin parangón (como lo fue el de Carlos V). Esos sectores (cada uno de ellos) aportaron al ideario independentista, no sólo sus anhelos y frustraciones, sino también, sus idearios y su modo particular de ver y sentir el mundo. El problema hasta aquí es que siempre hemos utilizad una parte de todo este instrumental disponible. Y que así haya sido tiene que ver con el hecho de que para usarlo todo es necesario sintetizarlo primero. Esa síntesis es imposible con los a prioris con los que generalmente vamos a nuestras observaciones. Se requiere humildad cultural para poder comprender la realidad de un territorio espiritual y geográfico como es América, donde conviven con distintos grados de diferenciación cosmovisones que han demostrado que han sabido sobrevivir las presiones del pensamiento hegemónico de todos los tiempos (y de cada uno de esos tiempos).

La otra lección es que al dirimir las diferencias en nuestro propio bando (una vez logrado el colapso del absolutismo) no dudamos en aliarnos con el diablo para llegar a lo que creíamos el cielo. Por eso San Martín le da su sable a un déspota como Rosas, por que los otros (“los prohombres”) no dudaban en ir con ingleses y franceses, con brasileros, para imponer su bando. Y con esto quiero observar un terrible defecto que siempre hemos tenido: no sabemos sobreponer los intereses de la patria a nuestros propios intereses. Claro, se podrá decir que “la patria somos nosotros”, si, pero también son los demás, y lo es también el escenario donde ese drama que somos transcurre. Hablo del cuento del alacrán y del tigre que querían sortear el río… y ante las suplicas del alacrán para que el tigre lo lleve en el lomo, el tigre al fin cedió porque creyó entender que si el alacrán lo picaba morirían los dos a medio del río… bueno ese fue el error del tigre, el alacrán lo picó en medio del río por que esa es su naturaleza. Ese alacrán es el poder por el poder mismo, la patria como pantalla y como excusa, la demagogia como filosofía y la falta de valor para con los poderosos. “La Gran Colombia”, “la Gran reunión americana”… todas esas bellas utopías se desmembraron en un gran puñado de decenas de repúblicas minusválidas. Así nacen los nacionalismos provinciales. El hermano que va a la guerra con el hermano por que alguien le dijo que frente a su casa pasa la línea imaginaria de los mapas. Así nos fue y así nos va, a un modo de dominación siguió otro nuevo y distinto no la libertad y la independencia. Y nosotros vamos aprendiendo a renegar más de nuestros ancestros que de nuestros enemigos.

Nuestra historia no es esa que nos contaron, ni tampoco la de muchos que dicen contar la “otra historia”. Una “otra historia” que las más de las veces (al igual que la otra) es mero oportunismo. Es una historia “como excusa” para dirimir pequeñas ideologías, pequeños liderazgos, pequeñas ambiciones, pequeños sueños. La nuestra, la real, la que aun no se ha escrito, es una historia plagada de destellos y luminosidades, de colores difíciles de describir que embelezan el ojo y el alma, pero que también nos arrastran al abismo de nuestras miserias y sumidos allí nos devuelven siempre. Una historia real y humana, hecha por de hombres imperfectos. Hombres con grandes limitaciones pero con una gran virtud: el desposeimiento que da la nobleza del espíritu. Hombres (tantos) que se ahogaron muchas veces en su propia bilis… que se tragaron su propia rabia… pero que supieron morir de un modo que los dignifica, que los redime, que los hace acreedores y jueces de lo que aun no hemos hecho.

A esta altura de mi vida, creo que nada de esa historia se puede descartar. Aciertos y desaciertos (cuando han sido honestos) son parte de nuestra misma historia, y si la vida es una concatenación de hechos que se condicionan unos a otros y se modifican, no escribiría yo esto hoy ni sería quien soy (lo mismo usted) si no estuviéramos acechados por estos fantasmas que nos recuerdan cada tramo del camino y cada avatar que se nos presentó y que resolvimos mas o menos felizmente. En todo caso, si la vida es riqueza, esta vida nuestra, la de este continente, ha de ser vida entre la vida, ya que solo aquí se ha montado tal escenario para tan magno cataclismo. No, no exagero en lo más mínimo. América no es sólo catástrofe de dos mundos que colisionaron… no es sólo dolor sangre y exterminio… no es sólo florecimiento de algo sobre las cenizas… sino es también diálogo (cruento o incruento), matrimonio, mixtura, subliminal supervivencia que busca saldarse y revelarse a lo demás. Visto así nuestra historia parece fascinante (el deseo de internarse en ella) lo que sucede es que la hicieron vulgar, la trastocaron, la plagaron de tajos que dividen carne de la misma carne, y nosotros parados hoy en ella queremos construir nuestro futuro sin entender que no es nuestro futuro sino el delirio de antiguos elucubradores que empezaron renegando… que empezaron no viendo… que empezaron aterrando.

Esa historia de los poderosos (que de ellos es esa historia) es una historia de hechos detenidos (no de procesos), de singulares voluntades (no de colectivos), una sin causa ni efectos, y por ende tampoco, en punto alguno, con un lugar de arribo. Por eso creo que es necesario miles y miles de debates como los que aquí se plantean (y ojalá sucedan). Por que es mucho lo que hay que pensar, y volver los pasos para encontrar la verdad no es ir para atrás si no adelantarse.

La Revolución Independentista fue una revolución burguesa (no podía ser otra cosa) que cimentó las bases de los Estados Modernos y los preceptos de lo humano. “Libertad, igualdad, fraternidad” no podían ser hechos consumados por esa generación (sino en parte) por que la base de la pirámide social estaba fuera de toda geometría, o mejor dicho fuera de la geometría del pensamiento de la época. Al absolutismo español, siguió el colonialismo inglés y a este, el imperialismo norteamericano. Esto hizo aun más hueco aquel postulado de igualdad, libertad, fraternidad. Ahora bien por hueco que haya quedado aquel axioma podemos decir que es inválido? Podemos decir que la democracia no es la forma de ser de la sociedad humana de hoy, sólo por el hecho de que el poder hizo de ella un mero formalismo?

Hoy se habla, desde casi todas las ideologías, de refundar la República. Correcto. Sobre que bases? República unitaria, federal, multinacional, pluricultural, multiétnica? O es que hay que jugar a la valcanización? Escindir lo diferente: Hacer un estado aymara y otro quechua y otro guaraní y otro mapuche… y después hagamos uno de los mapuches de Chile y otro de los mapuches de Argentina… y después de los mapuches de Rio Negro y los de La Pampa… y después de los más mapuches y de los menos mapuches. No por infantil son menos ciertas estas discusiones: el indio (pobre indio), si, es cierto, aniquilado, hambreado, explotado… pero como era el mundo precolombino? Qué dinámica y que relación es la que interrumpió la conquista? Contraponer un pasado que desconocemos en gran medida, contraponer un pasado que idealizamos, es contraponer a una mentira otra mentira… es mentirnos a nosotros mismos. Los pueblos originarios negados por la cultura oficial imperante de cada uno de nuestros estados nacionales deben ser parte fundamental e inobviable del futuro de América, pero por favor no repitamos lo que ya pasó con lo hispano y lo sajón (la polémica), en América todos los que estamos (todos) tenemos el mismo derecho y el mismo orgullo, de lo que se trata aquí y se ha tratado siempre es de hacer justicia. Nuestras particularidades no son un problema (no tienen que serlo) sino un haber. América es una cultura dinámica si la hay, rica si la hay, prometedora si la hay. Aquella raza cósmica de Vasconcelos no deja de ser posible y deseable. Sólo hace falta voluntad real. Un nuevo reconocimiento. Un nuevo punto de partida… un nuevo punto que no implica ruptura (sino todo lo contrario), sino por sobre todo, humildad… humildad cultural, humildad civilizatoria… dialogar con el otro para conocerlo, para entenderlo, para sumarlo y sumarnos juntos bajo este cielo y estas estrellas. La conquista de América no se debió a la perversión de ninguna raza, a la maldad intrínseca de ningún pueblo. La conquista de América se debió a los intereses de una clase y es esa clase (y no la nación donde estaba inserta) quien le imprimió las características que tuvo. Lo hispano, lo ibero, lo sajón, lo latino, es ya tan americano como lo originario. Tratar de fundar una nueva nacionalidad sobre la base de la negación de cualquiera de las partes, es intentar hibridar algo fecundo. No importa si ese intento se llama “revolución socialista” o “vuelta a un pasado que nunca existió”. No hay un solo pueblo en el mundo que no sea fascinante y admirable, son las circunstancias políticas, económicas y sociales las que determinan “en ultima instancia” su comportamiento y por ende también su papel en la historia.

Es por eso que a esa irresolución del problema intercultural en América, hay que sumarle la irresolución del problema social y también del problema nacional. No hay un antes y un después, ni uno es la precondición del otro. Ya hemos cometido esos errores: indigenismo, nacionalismo burgués, la hibridación cultural del marxismo ortodoxo… aquí todos los procesos se deben dar juntos y con una multiplicidad de actores que tienen a su vez marcadas diferencias y particularidades existenciales y vitales. América (como digo siempre) es un hecho consumado y todos estamos arrojados aquí (por distintos motivos pero en iguales circunstancias) por tanto no hay dos soluciones ni tres… hay una solución y esa solución es, que no hay salvación de uno sin el otro. La otra posibilidad es terminar de una vez por toda de exterminar del otro diferenciado. Esa posibilidad ya se viene practicando hace más de 500 años. No aceptarla es el punto de partida, pero es también el marco relativizador de todas las teorías clásicas. La fragmentación es el problema no la diversidad. Lo que une lo diferente en América es la dominación. La dominación que es el único hilo conductor de nuestro pasado reciente (sobre todo de los últimos 500 años), y no hay nada en materia de pensamiento y de acción en América que pueda ser pensado fuera de esta perspectiva.

Una dominación que en su desarrollo en el tiempo ha ido adquiriendo una sofisticación tal que hace caduco de manera permanente el más profundo y minucioso análisis. El capitalismo sobre todo, nos ha enseñado y convencido de su tremenda capacidad de repensarse y regenerarse. Desde esta perspectiva cómo podemos seguir murmurando soluciones de siglo, siglo y medio? No digo que los problemas cambien en su esencia (acabo de poner a la dominación como bicectriz de nuestra realidad de hoy y de siempre), digo simplemente que debemos ser pragmáticos y eclécticos (dos malas palabras) pero no de los valores y principios, sino de las ideas y soluciones. Es hora, como nunca antes lo ha sido, de atreverse a pensar desde la incomodidad de los insolentes.

No es tan difícil de entender o imaginar… cuando la dominación dejo de ser la empresa civilizatoria que fue la conquista, empezó a ser eminentemente económica (no exclusivamente) y por esa vía, sin tener que cargar con el odioso rol de sojuzgar físicamente a un pueblo, se llegó después de un par de siglos al mismo punto (incluso más aun, en tiempos de univocidad que en nada se diferencian a los de de frailes y adelantados). Qué duda puede haber al respecto? Por eso la dominación no es un aspecto sino es el fundamento. Todo lo atraviesa. El pasado debe pasar indefectiblemente por su cedazo: revolucionarios que no entendieron el problema nacional, nacionalistas burgueses que no terminaron con la desigualdad, procesos que jugaron a ser soberanos, económicamente independientes, pero que nunca lo fueron verdaderamente y en última instancia. Esa es la cronología (con las disonancias que la confirman como regla) de nuestro pasado reciente. La dominación tanto ha andado que hoy ya se ha vuelto burda nuevamente… ha perdido no su sofisticación y complejidad, sino que se ha despreocupado por pasar por su contrario ya que ha logrado un porcentaje muy alto de legitimación a nivel del sentido común de las masas. Hoy todo es de menor rango porque las palabras (esas que nos preceden y nos significan) ya han sido martilladas y estalladas, vaciadas sus tripas y así, famélicas, usadas. En contrapartida se esgrime lo viejo (no lo nuevo). Vivimos un nuevo deslumbramiento producido por viejos fetiches derruidos. La caída del socialismo realmente existente, al ser negación del propio socialismo, abrió las puertas a viejos populismos hoy nuevos, que pretenden pasar por avanzada. No hay punto de retorno ni puede haberlo. La oportunidad es esta (lo dijimos al principio) pero volver a cometer los mismos errores, traer (en el mejor de los casos) el antiimperialismo de las burguesías nacionales, el populismo por la democracia, el régimen por la república, la reforma por los cambios verdaderos, y encima pretender que se es revolucionario, es ya una mentira tan grande (si no más) que la que nos venía contando el capitalismo. Entonces hablemos de eso. De cómo tendría que ser una sociedad superadora de la sociedad capitalista (capitalismo que nació al mundo con América) y que a su vez no tuviese los defectos y contradicciones de las experiencias socialistas del siglo pasado. Cuál es la estrategia? Cuáles son los contenidos, los actores, las formas y los modos, los pasos a seguir y los tiempos para construir la definitiva independencia? Una independencia en América, para América. Es decir, para realidades multinacionales, pluriculturales y multiétnicas, que deben articularse en un contexto mundial y civilizatorio. Este es el tema (no un tema) Por que si la independencia es la posibilidad real de ser en plenitud qué es lo que vamos a ser cuando nos liberemos de quienes nos oprimen? Hay una dimensión cultural, intercultural y transcultural que hay que resolver y que no estoy seguro si deba resolverse antes o después, o si es en definitiva parte del núcleo duro de ese nuevo pensamiento que nos ha de emancipar.

Hoy hay quienes, una vez más pretenden rescribir la historia. A la mentira de las oligarquías le contraponen la mentira seudo liberadora de los populismos, a un costado están los ortodoxos, los impolutos tan puros como inofensivos y lo que no hay lamentablemente es gente con vocación de cambiar de raíz las cosas y de sostener valores realmente humanos que estén a salvo de cualquier justificación (que siempre existe) y que termina siendo oportunidad para hacer justamente lo contrario. Un amigo que ya no está siempre bromeaba… decía “no se que quieren decir cuando dicen seremos como el Che… si van a ser médicos o asmáticos”. Yo pienso lo mismo, la falta de valores éticos y morales no puede alumbrar ninguna experiencia liberadora. Además de eso hace falta mucha apertura y mucha inteligencia para juntar los pedazos de las distintas Américas que conviven superpuestos. Culturas algunas milenarias otras recién conformándose, todo eso (y no sólo una parte) somos nosotros y así debemos arribar a nuestro futuro.


[*] Armando de Magdalena, nació en Buenos Aires Argentina en 1963, es poeta y ensayista. Ha publicado más de una decena de libros, ejercido el periodismo, es fotógrafo y muralista. Integra varias organizaciones antiimperialistas y americanistas de dentro y fuera de nuestro país y actualmente es el curador de nuestra editorial.

Armando de Magdalena, Bicentenario de América, pensamiento original

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