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Archive for 16 marzo 2010

Mario Rivera Ortíz para ARGENPRESS

La Cumbre de la Unidad Latinoamericana y el Caribe aprobó ocho documentos todavía secretos, a saber: Declaración de solidaridad con Haití. Comunicado especial sobre cooperación en materia migratoria. Apoyo a la Iniciativa ecuatoriana Yasuni-ITT. Declaración de solidaridad con Ecuador y su combate al lavado de dinero y al terrorismo. Declaración especial sobre Guatemala para reconocer el trabajo del Presidente Álvaro Colón, en las investigaciones del caso Rosemberg. Comunicado especial sobre la Explotación de Hidrocarburos en la Plataforma Continental. Apoyo a Argentina respecto a la cuestión de Las Malvinas, y, una Declaración sobre la necesidad de frenar el bloqueo económico y comercial de Estados Unidos contra Cuba (Reforma, 24 de febrero de 2010).

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Una nueva OEA sin EE.UU., propone presidente Evo Morales

Por María Julia Mayoral

México, 21 feb (PL) El presidente boliviano, Evo Morales, asegura que su propuesta a la Cumbre del Grupo Río, que reunirá hoy a gobernantes de América Latina y el Caribe, “es clarísima: una nueva OEA sin Estados Unidos”.
Anoche, tras emotivo encuentro con organizaciones y movimientos sociales mexicanos, reunidos en esta capital, Morales conversó con la prensa acerca del encuentro por iniciarse este lunes en Cancún, Quintana Roo, bajo la convocatoria aunar a los países de la región.
“Nuestra propuesta, reiteró el dignatario, es “clarísima”; una nueva OEA (Organización de Estados Americanos) sin la presencia imperialista, aunque reconoció que la aprobación dependerá de los demás presidentes.
Lograr la unidad entre los gobiernos del área, estimó, “será todo un proceso” que llevará años, y estamos apenas en la segunda reunión cumbre de América Latina y el Caribe, después de la primera convocada por iniciativa del presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva.
Esperanzas inmediatas de liberarnos del imperialismo norteamericano no hay todavía; pero se gesta una gran conciencia en nuestros pueblos y los gobiernos debemos preguntarnos hasta dónde podemos avanzar y desarrollarnos con o sin el imperio, sostuvo Morales.
Al argumentar el por qué de su invitación a pensar en la influencia de la potencia norteña, el líder boliviano recordó el historial de controles, chantajes, condicionamientos e intentos de golpes de Estado y nada de eso, afirmó, va para una mejor América Latina.
Hay en los pueblos un gran sentimiento de liberación de las democracias pactadas, esas que continuaron el saqueo de los recursos naturales y la privatización de los servicios básicos durante décadas de neoliberalismo, valoró el dirigente bolivariano.
El presidente Obama (Barack Obama, Estados Unidos) dijo que no había socios mayores y menores y que quería trabajar juntos a los latinoamericanos, pero lo que cambiaron, opinó Morales, son las formas de mantener una misma política.
Otras formas, señaló, de crear conflictos internos y dividir a los países, mientras consolidan nuevas bases militares en Panamá; Perú y Colombia, que son una provocación a los latinoamericanos.
En la región, insistió, hay un gran sentimiento popular de liberación de las democracias pactadas y ese movimiento abre muchas esperanzas, como parte de un proceso, indicó.
Los pueblos están unidos y los gobiernos necesitamos unirnos sobre bases antiimperialistas, de independencia y soberanía; aunque no pienso, advirtió, que esa solución pueda lograrse mañana mismo.
No obstante, estimó, el proceso de unidad de América Latina y el Caribe, “será un camino sin retroceso y eso es una ventaja para los pueblos”.
El gobierno de Estados Unidos, recordó, tampoco tiene moral para hablar de derechos humanos cuando la peor forma de violarlos es el bloqueo que mantiene sobre el pueblo de Cuba.
lgo/mjm

PL-26

Parlamento Indígena de América respalda nueva organización regional

Caracas, 23 feb (PL) El Parlamento Indígena de América a través de su presidente, José Poyo, respaldó hoy en Venezuela la creación de una organización regional que verdaderamente vele por los intereses de los países latinoamericanos y caribeños.
Para el dirigente originario, la nueva entidad es necesaria porque la Organización de Estados Americanos (OEA) es dominada por Estados Unidos, nación que junto a Canadá quedaría excluida del proyecto integracionista.
Apoyamos la propuesta del presidente Hugo Chávez, la cual respaldan, entre otros, los mandatarios de Bolivia y Ecuador Evo Morales y Rafael Correa, respectivamente.
Esa iniciativa es una urgente necesidad para sentar las bases de la integración, apuntó en una rueda de prensa.
De acuerdo con el indígena venezolano, los pueblos de la región requieren de un mecanismo que sea expresión de su identidad y sentir colectivo, además de constituir un espacio encaminado al establecimiento de un nuevo orden internacional.
La OEA ha venido desempeñando un triste papel de sometimiento en los últimos 40-50 años, por eso hermanos de Colombia, Perú, Bolivia, México y Guatemala apoyan la propuesta que se debate en la Cumbre del Grupo de Río de Cancún, afirmó.
Respecto a la importancia para los originarios latinoamericanos, Poyo dijo a Prensa Latina que son muchas las expectativas en torno al proyecto de unidad.
Vemos con beneplácito la organización, sin Canadá y Estados Unidos, porque se crearán nuevas oportunidades para nuestros pueblos, señaló.
Según el legislador, el bloque regional complementaría instrumentos en marcha como la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América y la Unión de Naciones Suramericanas.
mgt/wmr

PL-112

Comunidad de naciones sin la tutela de Washington

Por Carlos Fazio (*)

México (PL) La Cumbre de Cancún, que dio origen a la conformación de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños tiene varias lecturas posibles.
En principio, es un hecho histórico que 33 países del área hayan aprobado crear un bloque regional sin Estados Unidos y Canadá.
O como se dijo, una nueva OEA sin la tutela del imperio, con el objetivo de promover la concertación política e impulsar la cooperación y la integración de naciones independientes.
Para los países de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), promovida inicialmente por Cuba y Venezuela como alternativa al Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA), es la oportunidad de crear un contrapeso real a la hegemonía imperial en el subcontinente.
Es decir, de crear un mecanismo latinoamericano y caribeño “sin el coloniaje de Estados Unidos”.
El ALCA, que fracasó en 2005 en Mar del Plata, era la integración neocolonial al servicio de las elites estadounidenses y sus corporaciones, asociadas con las oligarquías latinoamericanas.
La actual OEA, que es el mecanismo político diseñado por Washington al final de la Segunda Guerra Mundial, expresa el panamericanismo. Es decir, la hegemonía de Estados Unidos con su doctrina Monroe: “América para los americanos”. El vasallaje.
Honduras y Colombia son ejemplos de esa política imperial.
Lo alternativo a eso es el latinoamericanismo bolivariano o los acuerdos regionales, que pueden adoptar formas muy variadas.
Por ejemplo, una unión monetaria y la coordinación de las políticas económica, fiscal y social, por zonas o por sectores, como objetivo estratégico.
Pero huelga decir que esos objetivos están aún distantes.
Las aduanas de Caracas en 2011 y Santiago de Chile en 2012 están a dos años de distancia y pueden pasar muchas cosas.
En ese lapso se habrán de definir los estatutos del nuevo bloque y si será una Comunidad de países como paso previo a crear una unión, como la Unión Europea.
En todo caso, como la definió el canciller brasileño Celso Amorín, el nuevo bloque expresa un “multilateralismo con multipolaridad”, lo que en otras palabras significa desarrollar una diplomacia que efectivamente cree contrapesos a las potencias, pero sin confrontarlas.
Los peligros de esa multipolaridad saltaron a la vista, o a las noticias, tras el incidente entre el presidente colombiano, Álvaro Uribe, y el jefe de estado venezolano, Hugo Chávez.
Como dijo el mandatario boliviano, Evo Morales, Uribe llegó a Cancún a “reventar” la cumbre, como agente provocador al servicio de Estados Unidos.
Pero lo interesante, aquí, para quienes vemos la historia como suma de procesos, es ver el avance de la política de los pequeños pasos, seguida por varios países del área, Brasil, Cuba y Venezuela, por distintos motivos.
Si tomamos como ejemplo a Brasil, podemos ver que desde comienzos de los años 90 impulsó el Mercado Común del Sur (MERCOSUR), luego la Unión de Naciones del Sur (UNASUR) y un Consejo Suramericano de Defensa y además integra el bloque Brasil-Rusia-India-China (BRIC).
La historia del ALBA refleja a su vez las ventajas de la complementariedad entre economías no tan asimétricas así como la voluntad integradora de los gobiernos de los países miembros.
Ahora, el nuevo mecanismo buscará ser un instrumento más equitativo, que impulse la integración y solución de problemas comunes e incidir como subregión en los asuntos mundiales, funciones que no ha podido cumplirla OEA por su dependencia de Estados Unidos.
El caso Honduras y ahora Haití, son sendos ejemplos de la coyuntura.
Y claro, Estados Unidos buscará torpedear o desvirtuar la organización en ciernes y promoverá la fractura política entre los países del área, ahondada por los recientes giros a la derecha en Chile y Panamá, a lo que se sumó la “legitimación” por Washington, del golpe de Estado cívico-militar en Honduras.
(*) El autor es un reconocido articulista de la prensa mexicana y colaborador de Prensa Latina.
rr/fa/cf

PL-5

El desafío de la independencia en el siglo XXI

Buenos Aires, 22 feb (PL) La unificación de la Cumbre del Grupo de Río con la Segunda de América Latina y el Caribe sobre Integración y Desarrollo(CALC), en Cancún México, creó fuertes esperanzas de que finalmente pueda conformarse una entidad regional, para actuar con independencia real frente a las graves situaciones de los últimos años en el marco de una fuerte ofensiva de Estados Unidos en su intento por destruir los avances liberadores en el continente.
Los símbolos más recientes de ese proyecto de Washington para recolonizar y controlar la región son la continuidad del golpe militar de Honduras de junio de 2008 y la virtual “ocupación” de Haití por tropas y flota de Estados Unidos, con el argumento de la “ayuda humanitaria ” ante la mayor tragedia natural que ha vivido la región.
A esto se agrega el continuo avance del esquema militar estadounidense con la diseminación de bases militares, infraestructuras y tropas en la nueva estrategia de descentralizar el Comando Sur, y “sembrarlo” a lo largo del Continente.
Con esa finalidad Estados Unidos “blanqueó” en 2009 la existencia de más de siete bases en Colombia, a las que agregan las que ahora rodearán a Panamá, después de los acuerdos firmados entre el nuevo presidente derechista de ese país Ricardo Martinelli y la secretaria de Estado Hillary Clinton, que autorizan la virtual ocupación de esa pequeña nación.
En tanto la presencia de Cuba, cuya emocionante inclusión en el Grupo de Río en diciembre de 2008 en Brasil aún se recuerda en estas horas, trae aires nuevos cuando hay demandas superadoras por el agotamiento que presuponen declaraciones y resoluciones finales que luego naufragan ante una realidad cada vez más compleja para América Latina y el Caribe.
La lamentable actuación de la Organización de Estados Americanos(OEA) en Honduras, retrasó las posibilidades del retorno del presidente constitucional Manuel Zelaya, secuestrado por militares de su país el 28 de junio pasado, llevado a una base militar norteamericana en Palmerola, enclavada en territorio hondureño y trasladado luego a Costa Rica, lo que demostró que el tiempo de ese organismo, considerado alguna vez como un “ministerio de Colonias”, se acaba.
Incapaz de dar respuestas a latinoamérica por la presencia y presión de Estados Unidos, la OEA sepultó lo que resta de su imagen, y fue evidente su ineficacia en circunstancias lesivas para la soberanía regional en los últimos tiempos. Algunos gestos positivos aparecieron como tardíos o premeditadamente ineficaces.
En esta Cumbre se espera lograr la creación de lo que el presidente de Bolivia, Evo Morales anunció días pasados como una Organización de Estados Latinoamericanos, sin presencia de EE.UU ni Canadá, lo que fue transmitido por su colega Hugo Chávez a miles de manifestantes en Venezuela, en momentos en que el mandatario es sometido a una de las más duras guerras sicológicas de desinformación en los esquemas contrainsurgentes de baja y mediana intensidad. “Esta es la oportunidad para desprendernos definitivamente del coloniaje que Estados Unidos le impuso a este continente”, dijo Chávez.
Las últimas reuniones del Grupo de Río transcurrieron en momentos dramáticos para la región donde el proyecto geoestratégico de recolonización y control de América Latina y el Caribe, concretado en varios aspectos como la militarización continental o los acuerdos bilaterales, con que se intenta remontar el fracaso de la conformación de un Area de Libre Comercio para las Américas(ALCA), avanza colgado del esquema de guerra antiterrorista, impuesto a diversos países para forzar un alineamiento automático con Washington.
A lo largo de los últimos dos años la toma de posición de la mayoría de países de América Latina en diversos foros, como lo que sucedió en el fuerte rechazo al brutal ataque militar de Colombia en territorio de Ecuador en marzo de 2008, o el freno al golpe cívico-prefectural organizado por las fundaciones de la CIA en Bolivia en septiembre de ese año, dan cuenta de que la “obediencia debida” a Washington es un capítulo semi cerrado.
Washington intenta reabrirlo y de eso tratan las listas negras que involucran injusta y abusivamente a los países más independientes de la región.
Por eso, la iniciativa liberadora de crear una nueva organización sin la dependencia histórica colonial de Estados Unidos, convierte a esta Cumbre en una de las más importantes.
Hay exigencias muy precisas de pueblos y gobiernos por superar los finales declarativos pero escasamente ejecutivos, que terminan en letra muerta. La “Cumbre de la Unidad “puede resultar un primer paso liberador, en un contexto curioso, donde la manipulación informativa, la injerencia y la acción de las numerosas Fundaciones que trabajan activamente en cada uno de nuestros países, llámese USAID (Agencia Internacional para el desarrollo, la NED (National Endowmemnt Foundation) o Fundación para la democracia y otras constituyen un modelo de invasión silenciosa.
En realidad estos organismos de la CIA conforman la cúspide de la pirámide de miles y miles de fundaciones que actúan como una tropa encubierta infiltrando organizaciones políticas, sociales, humanitarias, religiosas y controlan los medios masivos de información al servicio del poder hegemónico, a lo que se añade el incremento de la presencia militar de Estados Unidos y se constituyen en la verdadera gran amenaza del siglo XXI contra nuestros pueblos.
Precisamente una organización regional auténtica, estaría capacitada para debatir y resolver la cantidad de intervenciones extraregionales de todo tipo. En esto se incluye la necesidad de dar una respuesta clara ante la actitud de Gran Bretaña de ordenar la exploración y explotación de petróleo en aguas jurisdiccionales argentinas en las Islas Malvinas, que mantienen bajo status colonial desde 1833, violando todas las resoluciones de descolonización. Vale recordar que esas islas están a ocho mil millas de Gran Bretaña.
Por cierto la ausencia de Honduras en la Cumbre por decisión mayoritaria marca un hito importante porque es la exclusión de un país donde un golpe militar con complicidad de Estados Unidos derrocó a un presidente constitucional, lo que fue rechazado en forma unánime. Esto se continuó con una farsa electoral, que la mayoría de los países latinoamericanos no reconoce.
Antes los excluidos eran los independientes, los desobedientes de las órdenes de la metrópoli lo cual evidencia un cambio indudable.
Por otra parte el caso de Cuba ya no permite más dilaciones para el cumplimiento de una voluntad mundial mayoritaria que exige el fin del bloqueo criminal de casi medio siglo, lo que se ha expresado en diversas instancias internacionales.
Los pueblos de América Latina merecen una respuesta inmediata.
Es urgente también definir los pasos para reconstruir y ayudar a Haití y terminar de inmediato con una ocupación militar planeada desde los años 2004 con la intención de Estados Unidos de colocar una rampa de base militar en ese país, destinada al control del Caribe y a recrudecer ataques de todo tipo contra Cuba. Esto figura en los planes de las Oficinas creadas en Miami para una supuesta “transición democrática” en Cuba que en realidad es un plan de reocupación colonial de la isla.
Todos resultan pasos fundamentales si la región quiere dejar sentada su decisión de independencia en el siglo XXI y el consenso reúne con firmeza a presidentes como Luiz Inácio “Lula”da Silva de Brasil, el ecuatoriano Rafael Correa, la presidenta argentina Cristina Fernández de Kirchner, los mandatarios de Uruguay y Paraguay y otros, que entienden la eficacia y libertad de un organismo sin control extraregional.
Aunque se hayan producido cambios como el alineamiento de otros países de la región, por golpes o triunfo de las derechas más reaccionarias con Washington, es evidente el peso político, económico y cultural del conjunto de los países que produjeron un fuerte viraje en América Latina en la última década, y pusieron frenos a Estados Unidos..
Demostraron además que era posible el intercambio justo entre naciones para evitar recurrir a la esclavitud de los organismos internacionales como el FMI existe un esperanzador avance en definir las verdaderas amenazas para América latina, y la necesidad de actuar rápidamente para enfrentarlas y destruirlas si se quiere recuperar la verdadera independencia frustrada desde fines del siglo XIX.
lma/mpm/sc

PL-89

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